Seis usos de la IA que ya funcionan en un concesionario
La IA que sirve en un concesionario es la que contesta con tus datos, a la hora a la que nadie más contesta, y deja el trabajo preparado para tu equipo. Estos usos se ponen en marcha sin cambiar de web ni de CRM.
Atender la web cuando no hay nadie
Mucha gente mira coches a las once de la noche, en domingo o en agosto. Si nadie contesta, sigue buscando en otra web. Un asistente responde en ese momento y deja el contacto apuntado para cuando abras.
Así lo hacemos nosotros: el asistente de la portada, funcionando con el stock de un concesionario real.
Enseñar tu stock real y responder sobre él
Conectada al stock que publicas, la IA enseña lo que tienes: modelo, precio, foto y enlace a la ficha. Si le piden un coche que no tienes, lo dice, en vez de inventarse uno parecido.
Así lo hacemos nosotros: lee cada día lo publicado en tu web.
Cualificar al comprador antes de pedir el teléfono
Unas pocas preguntas bien elegidas separan al comprador del curioso:
- cuándo piensa comprar;
- si va a financiar;
- si entrega su coche actual;
- qué modelo o qué presupuesto tiene en la cabeza.
Tu comercial llama sabiendo a quién llama.
Pedir cita de taller sobre la agenda real
El cliente dice qué le pasa al coche, deja matrícula y kilómetros y elige entre los huecos libres de verdad en su taller. Queda como precita: el hueco se reserva y el taller llama para confirmarla.
Así lo hacemos nosotros: chatbot para taller y posventa.
Llevar cada lead al CRM con su origen
Cada conversación acaba en una oportunidad con sus datos, la conversación completa y de dónde vino: el chat, una landing, una campaña concreta. Si alguien deja el teléfono y se va a medias, el lead llega igual, marcado como incompleto.
Así lo hacemos nosotros, también en formularios: landings y formularios web.
Atender en varios idiomas
Detecta el idioma de quien escribe y le contesta en él, con los botones traducidos. Castellano, valencià e inglés son lo habitual, y se puede cambiar a mitad de conversación sin perder el hilo.
En el sector se ven más usos: resumir una conversación larga en tres líneas para el comercial, ordenar los leads por urgencia, preparar un borrador de respuesta a un correo. Tienen sentido, siempre que una persona lo revise antes de que llegue al cliente.
Lo que la IA no debe hacer en tu concesionario
Un modelo de lenguaje contesta siempre, sepa o no sepa. Eso es justo lo peligroso en un concesionario, donde una respuesta inventada es un precio que no puedes cumplir o un cliente que viene a por un coche que no existe.
Inventar precios, coches o promociones
Tiene que contestar desde tu stock publicado, no de memoria. Si el coche no está, lo dice. Una promoción que nadie le ha dado no existe.
Prometer financiación o tasaciones cerradas
Una cuota depende de la financiera y del cliente; una tasación, de ver el coche. La IA recoge los datos —marca, modelo y año del coche que entrega— y los pasa. La cifra la da tu equipo.
Dar por cerrada una cita que nadie ha visto
Lo que escribe el cliente y el trabajo real no siempre coinciden. Precita, y el taller llama para confirmar. Prometer una cita cerrada es mandar a alguien un día en el que nadie le espera.
Fingir que es una persona
Puede tener nombre y el tono de tu casa, pero tiene que decir que es un asistente virtual. Y si el cliente pide hablar con alguien, se le pasa con lo que ya ha contado.
Lo que dice la ley
Dos normas europeas tocan a un asistente con IA en la web de un concesionario. Conviene saber qué piden.
El Reglamento europeo de IA
Reglamento (UE) 2024/1689 · artículo 50
Obliga a que quien habla con un sistema de IA lo sepa, salvo que resulte evidente. Esta obligación de transparencia se aplica desde el 2 de agosto de 2026.
Lo sencillo es decirlo en la cabecera del chat y en el primer mensaje, sin letra pequeña.
El RGPD
Reglamento (UE) 2016/679
El concesionario es el responsable de los datos que deja el cliente, y el proveedor del asistente es el encargado. Por eso el enlace de privacidad del chat lleva a la política del concesionario, no a la del proveedor.
El consentimiento tiene que guardarse con su fecha: sin fecha no se puede demostrar cuándo se dio.
Esto es una orientación, no asesoramiento jurídico. Conviene revisarlo con tu asesor antes de publicar el asistente.
Por dónde empezar
No hace falta montarlo todo de golpe. El orden que mejor funciona es empezar donde ya tienes visitas y nadie contesta.
-
Primero, la web de ventas
Es donde ya entra gente cada día y nadie contesta fuera de horario. Con el stock publicado, el asistente lo enseña y cualifica desde el primer día.
-
Después, la posventa
Pedir cita es trabajo repetitivo, y cada llamada interrumpe a recepción. Necesita los motivos de cita, cuánto dura cada uno y el horario de cada sede.
-
Y luego, las campañas
Landings y formularios que dejan cada lead en el CRM con su campaña. Es entonces cuando se puede ver qué inversión trae clientes y cuál no.
Qué hace falta
- El stock publicado en tu web.
- Una agenda de taller, si vas a dar cita.
- Un CRM o, como mínimo, un buzón de correo.
- Tu política de privacidad publicada.
- Alguien que llame a los leads.
Cuánto se tarda
En nuestro caso, cuatro líneas de código que tu desarrollador pega en menos de diez minutos, en cualquier plataforma. Colores, textos, preguntas y reglas se cambian después desde un panel, sin volver a tocar la web.
Preguntas frecuentes sobre IA en concesionarios
Las dudas que más se repiten. Si te falta alguna, pregúntanosla.
¿La IA sustituye al comercial o al recepcionista?
No. Atiende cuando ellos no pueden —de noche, en fin de semana, mientras están con otro cliente—, responde lo que se puede responder sin una persona y deja el contacto apuntado con lo que se ha hablado. Vender el coche, cerrar la financiación o confirmar la cita del taller sigue siendo trabajo de tu equipo.
¿Puede la IA inventarse un precio o un coche que no tengo?
Un modelo de lenguaje sin conexión a tus datos, sí: rellena lo que no sabe con lo que le parece probable. Por eso un asistente de concesionario tiene que contestar desde tu stock publicado y no de memoria, y decir «no lo tengo» cuando no lo tiene. Antes de contratar uno, pregúntale por un coche que no vendes y mira qué contesta.
¿Hay que avisar al cliente de que habla con una IA?
Sí. El Reglamento europeo de IA, en su artículo 50, obliga a que la persona sepa que está hablando con un sistema de IA, salvo que sea evidente, y esa obligación se aplica desde el 2 de agosto de 2026. Lo sencillo es decirlo en la cabecera del chat y en el primer mensaje. Conviene revisarlo con tu asesor.
¿Quién es responsable de los datos que el cliente deja en el chat?
El concesionario. Es su web y su cliente, así que es el responsable del tratamiento, y el proveedor del asistente es el encargado. Por eso el enlace de privacidad del chat tiene que llevar a la política del concesionario, y el consentimiento tiene que guardarse con su fecha. Conviene revisarlo con tu asesor.
¿Puede la IA dar cita de taller?
Puede reservar un hueco libre de tu agenda, con el motivo, la matrícula y los kilómetros. Lo prudente es que quede como precita: el hueco deja de ofrecerse y el taller llama para confirmarla, porque lo que escribe el cliente y el trabajo real no siempre coinciden. Al cliente hay que decírselo así desde el principio.
¿Qué necesito para empezar y cuánto se tarda?
Para ventas, el stock publicado en tu web y un CRM o, como mínimo, un buzón de correo donde lleguen los leads. Para taller, además, los motivos de cita y el horario de cada sede. En nuestro caso, la instalación son cuatro líneas de código que tu desarrollador pega en menos de diez minutos; lo demás se configura desde un panel.
Míralo funcionar antes de decidir nada
En nuestra portada hay un asistente de verdad, con el stock real de un concesionario. Pídele un coche que no tiene y mira qué contesta. Si te encaja, te lo enseñamos con el tuyo.