Por qué un restaurante pierde reservas sin enterarse
No es por la cocina. Es porque la gente decide dónde va a cenar justo cuando tú estás sirviendo, o cuando ya has cerrado.
Quien lo coge deja una mesa esperando la cuenta o una comanda a medias. Quien no lo coge pierde la reserva, porque el cliente llama al siguiente de la lista.
El plan del sábado se hace el jueves por la noche, en el sofá, y el lunes de descanso nadie contesta. Si no se puede reservar en ese momento, se reserva en otro sitio.
Una anulación libera una mesa, pero solo se llena si alguien pregunta justo entonces. Con el asistente, la franja vuelve a ofrecerse a cualquier hora.
Cómo funciona la reserva de mesa por chat
Cuatro pasos dentro del chat de tu web. El cliente no se descarga ninguna aplicación ni se crea una cuenta.
Cuántos y qué día
El número de comensales y el día. Si el grupo pasa del tamaño que tú marques, el asistente no reserva: os pasa el contacto para que le llaméis.
Turno y hora
Solo se ofrecen franjas con sitio: tu horario, tus días de cierre y cuántas reservas aceptas a la vez en cada franja.
Notas para sala
Trona, carrito o una celebración, en una nota corta para que lo veáis antes de que lleguen. Las alergias no van aquí: se hablan en la llamada de confirmación.
Pre-reserva
La mesa queda apartada y la franja se descuenta. El restaurante llama para confirmarla, y al cliente se le dice desde el principio.
Una mesa pedida un jueves a medianoche
Así sería la conversación en la web de un restaurante, y así le llegaría al equipo. El restaurante y el cliente son inventados.
Ejemplo ilustrativo · no es un chat en vivo
Así le llega al restaurante
- Quién
- Pablo Ruiz · 6•• ••• •••
- Mesa
- 4 personas
- Cuándo
- Sábado 20 · 22:00 · cena
- Observaciones
- Necesitan trona
- Estado
- Mesa apartada · pendiente de confirmar
- Consentimiento
- Jueves 18 · 23:52
- Origen
- Web del restaurante · chat
Pedida un jueves a medianoche, con la cocina recogida. Al día siguiente ya está en el correo y en el CRM, con la nota a la vista de quien la confirma.
Responde lo que tú le cuentas
Horario, carta, menú del día y su precio si lo publicáis, terraza o cómo llegar. Lo que no sabe, no lo inventa.
En el idioma del cliente
Si te escribe un turista en inglés o en francés, le responde en su idioma, aunque lo cambie a mitad de conversación.
Cada reserva, con su origen
Llega al correo y al CRM indicando de dónde viene: el chat de la web, una landing o una campaña concreta.
Alergias, grupos y cambios: donde el asistente se aparta
Un sistema de reservas con IA no tiene que hacerlo todo. Tiene que saber qué decisiones son del restaurante y dejárselas.
- Alergias, en la llamada. El asistente no las pregunta ni las guarda: son datos de salud. Si el cliente las menciona, le pide que las comente al confirmar por teléfono, y las trata vuestro equipo hablando con él.
- Grupos grandes, al teléfono. A partir del tamaño que marquéis, recoge los datos y os pasa el contacto: menú, espacio y condiciones se hablan con una persona.
- Cambios y anulaciones, llamando. El asistente da el teléfono del restaurante. Hoy no se modifica una reserva desde el chat.
- Datos con consentimiento y fecha. El restaurante es el responsable de los datos y nosotros los encargados. Se guardan en la Unión Europea.
Cómo se instala en la web del restaurante
Unas líneas de código en cualquier web, sea WordPress o a medida. El resto se configura desde nuestro panel.
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Pegar el código antes de
</body>Os lo entregamos rellenado; vosotros solo aportáis el enlace a vuestra política de privacidad.
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Darnos turnos, horario y capacidad de cada local
A qué horas se puede reservar, qué días cerráis, cuántas reservas aceptáis por franja y desde cuántos comensales preferís hablar por teléfono. Si tenéis varios locales, cada uno con lo suyo.
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Lo demás, desde el panel
Textos, colores y respuestas se cambian cuando haga falta, sin tocar la web.
Preguntas frecuentes
¿El asistente confirma la reserva o hay que llamar al cliente?
La deja como pre-reserva: la mesa queda apartada en la franja que eligió el cliente y deja de ofrecerse a otros. Después, el restaurante le llama para confirmarla. Al cliente se le dice desde el principio, para que no dé por cerrada una reserva que todavía no lo está.
¿Cómo sabe qué horas quedan libres?
Trabaja sobre la agenda real del restaurante: turnos, horas de reserva, días de cierre y cuántas reservas aceptáis a la vez en cada franja. Cuando una franja se llena, deja de ofrecerla.
¿Qué hace con las alergias e intolerancias?
No las pregunta ni las guarda en la reserva: son datos de salud, y lo prudente es no recogerlos si no hace falta. Si el cliente las menciona, le pide que las comente cuando le llaméis para confirmar. Así las trata una persona de vuestro equipo, que sabe cómo se cocina cada plato, y no una casilla de un formulario.
¿Y los grupos grandes?
A partir del número de comensales que nos digáis, el asistente no reserva por su cuenta: recoge cuántos son, si es comida o cena, un nombre y un teléfono, y os pasa el contacto para que le llaméis y cerréis día, menú y espacio.
¿Funciona por WhatsApp?
Hoy no. El asistente vive en vuestra web, y cada reserva entra con su origen en el correo y en el CRM. Desde vuestras redes y vuestra ficha de Google podéis enlazar a la web, que es donde está el chat.
¿Se conecta con el programa de reservas que ya usamos?
La reserva entra en vuestro CRM, en el correo o en el calendario, con el día, la hora, los comensales y las observaciones. Si ya usáis un programa de reservas, hablamos de cómo conectarlo; no os prometemos una integración antes de ver cuál es.
¿Lo quieres en tu restaurante?
Cuéntanos cómo os llegan hoy las reservas y te enseñamos cómo quedaría con tus turnos, tu horario y tus mesas. Presupuesto a medida.